“Durante una semana, practica la aceptación de situaciones cotidianas que no puedes cambiar. Cada día, escribe en un diario tres situaciones en las que te sintiste frustrado o molesto y reflexiona sobre cómo podrías aceptar esas situaciones con una actitud estoica. Al final de la semana, revisa tus reflexiones y piensa en cómo estas prácticas pueden ayudarte a mantener la calma y la serenidad en tu vida diaria.”
